jueves, 16 de abril de 2009

Carta de la sobrina de Daniel Capristo asesinado por un menor

“La bronca y la necesidad de conseguir justicia, la impunidad que da saber que un menor le arruina la vida a toda una familia y que luego va a ser declarado inimputable. ¿Cómo entender todo esto? ¿Cómo explicarle a una criatura que no va a volver a ver más a su papá? ¿Cómo borrarle de su cabeza la horrible situación que le toco vivir…? Hablamos mucho de los derechos humanos de las personas, pero quién respeta los derechos de los ciudadanos, cuando a quemarropa te arrancan la vida con saña, en un segundo dejás de existir para que un dolor inmenso y una sensación de vacío se generen en los que quedan y vos te esfumás. Lo más triste es saber que la última esperanza que queda sea una utópica justicia, que por las leyes de antaño que nos competen como sociedad no deja de ser un mero pedido muy poco escuchado, y no una respuesta a tantos interrogantes. Las delincuencia, y los menores, están fuertemente vinculados, hoy en día, con la facilidad que tienen de entrar y salir de una comisaria, de burlarse de la incompetencia de las leyes mediocres, que poco solucionan y conforman nuestro Estado, perdieron la noción de lo que significa asesinar a una persona, la vida humana para ellos ya no tiene valor. Esto hay que agradecérselo a los gobernantes, que al principio de sus campañas se presentan como grandes señores del cambio, con súperpropuestas, de las cuales no cumplen ni un 2% porque sólo buscan su propio bien, políticos egoístas y miserables, que abusan y se aprovechan de la ignorancia y las necesidades de un grupo de personas después olvidadas comprándoles sus votos, ya que no tienen ni la capacidad de valerse por sí solos, ni que los voten por su propio poder de convencimiento.

Personas que luego quedan desprotegidas, al libre albedrío de lo que les puede llegar a suceder, gente que clama por mayor seguridad, gente que pide condiciones dignas de vida, ante autoridades policiales que no te dan una respuesta, que cuando los llamás tardan horas en socorrerte, se ríen, reprimen, y encubren, se dicen al servicio de la comunidad, haciendo oídos sordos y ojos ciegos a lo que pasa a su alrededor, conociendo los grandes focos de la inseguridad, sin combatirlos, porque ellos son miembros de esa corrupción. Está todo tan desvirtuado que el policía no es más que un ladrón y el ladrón tiene mejor futuro y más derechos que el ciudadano de bien.

Los menores asesinos no pueden quedar en libertad, los que matan ya no son chicos, perdieron todo tipo de inocencia, se los respeta como criaturas, pero ellos no respetan a nadie. La justicia es fundamental para el orden social, si no, el orden se desvirtúa, y pasan estas cosas. La sociedad tiene que decir basta, si no empezamos por nosotros, si no nos cuidamos, si no nos unimos como pueblo, no hay forma de salir adelante. Sólo hay que ponerse firme y tomar esa decisión de iniciar el cambio. Después se quejan y tratan de animales a los que quieren hacer justicia por mano propia, si nadie te garantiza ni acude al pedido de seguridad de las masas.

El poder dura lo que dura el poder, es una circunstancia, por más que ocupen cargos importantes, por más que tengan el título de profesionales lamentablemente nadie está exento de nada, ni tiene la vida comprada.

¡Abran los ojos!” Fte. Infobae

Cuand van a dejar de asesinarnos!

Hace un tiempo atrás, Susana Gimenez, tras la muerte de su amigo dijo, el que mata debe morir, con lo que se armo una gran polémica sobre la pena de muerte, que los derechos humanos y bla bla bla, donde todos opinaron y dieron sus razones por las cuales estaban a favor o en contra, ahora lo importante a resaltar sobre este tema, es que la pena de muerte ya esta entre nosotros, lo malo de esto es que quienes la aplican son los delincuentes, que drogados o no, borrachos o no, sacados o no, entendiendo o no lo que hacen, no dejan de ser un peligro para todos, delincuentes que entran cumplen condenas salen y reinciden, asesinos, violadores, no podemos permitirles que reincidan, la única solución para terminar con esto es la pena de muerte para los delincuentes, no para los ciudadanos trabajadores que día a día luchan para poder llevar el alimento a sus familias y que además deben preocuparse por la posibilidad de no llegar a su domicilio, o el temor de irse y dejar a su familia sola en su casa, así no se puede seguir, exijamos la pena de muerte para todos estos (ponga el adjetivo calificativo que ud quiera) que aplican la pena de muerte día tras día.
Hoy me levanto y veo en las noticias el brutal asesinato de Daniel Capristo, en la localidad de Valentin Alsina, a manos de un asesino de 14 años, que según las leyes es inimputable, o sea es un asesino con libertad para matar, es evidente que este (ponga el adjetivo calificativo que ud quiera) no tiene el menor respeto por la vida ajena, sale a robar y a matar, 6 disparos le acertó a su víctima, quien salio a defender a su hijo, y se encontró con alguien que no hizo mas que responder con disparos.
Todos los días, todas las semanas, vemos como aparecen en las noticias robos, asesinatos, violaciones y ¿que respuestas obtenemos?, si son menores no se hace nada, son inimputables, ahora, ¿se puede tener en libertad a alguien que tenga 12, 14 o 15 años, que sale a robar armado sin importarle su vida ni la de los demás? que destrozan familias enteras, ¿hasta cuando vamos a aceptar vivir presos en nuestras propias casas, mientras estos (ponga el adjetivo calificativo que ud quiera) salen a hacerse dueños de nuestras vidas como a ellos mejor les parezca?

Soy padre de una nena de casi 4 años, me angustia pensar que salgo y no se si volveré a mi casa, o si estando en ella tenga la inesperada visita de algún asesino, por que ya no se puede hablar de ladrones, estos son asesinos y así tengan 14 años o 24 o 59 deben tener las mismas penas, la pena de muerte.